Atajar

Del martes, 29 de junio de 2010

Sólo un instante fortuito puede regalarnos una buena toma de un perro en plena acción. Las sombras largas del atardecer de invierno juegan a esconder el objeto del deseo de Tekila, la rama a punto de ser capturada. El débil rayo de sol insinúa la boca que se proyecta en una sombra amedrentante. Son dos en uno, Tekila saltando desbocada y su sombra capturando un palo.

Amanece (en algún lugar del mundo)

Del martes, 22 de junio de 2010

La última hora de la tarde suele llegar acompañada de la mejor luz. La luna hamacándose junto al edificio hizo el resto. Y la maleza en el paredón a oscuras me hace imaginar algún monstruo de Disney contemplando el atardecer.

Adonde está la libertad

Del sábado, 19 de junio de 2010

La luz puede ser la mejor aliada de una buena foto o la peor enemiga de un momento mágico. Levanté la cabeza y solamente tuve que disparar. El dramatismo de la luz blanca sobre la paloma encerrada, en un momento mágico donde todo estaba a favor de la foto. Y las diagonales de los marcos también son geniales.

El cielo allá atrás (III)

Del domingo, 23 de agosto de 2009

Mientras esperaba que una de las miles de palomas que andan por esos árboles cruzara justo por donde yo quería, aparecieron dos aviones a chorro. Me fascinan esos aviones.

El cielo allá atrás (II)

Digamos que es parte de una serie. El tronco quebrado por la sobreexposición y la palomita ahí, chiquitita, levantando vuelo.

(¿Hace falta aclarar que esperé como diez minutos con el dedito "así" a que una maldita paloma pasara por ahí?)

El cielo allá atrás (I)

Bien reventada, con el zoom digital al palo, aunque se hiciera pomada. Esa era la idea. Me parece que ganó una estética un tanto rara, a mí me gusta. Y me encantan todas esas ramas saliendo del sol tapado por las nubes, todo sobreexpuesto.

Bob Esponja está desempleado

Del martes, 23 de junio de 2009

Podría haber salido mejor, la luz no me ayudaba demasiado, pero el momento era único. El tipo dormía plácidamente en el banco de la plaza con el diario en la cabeza, justo abierto en una página completa de la cara de Bob Esponja. Son esos momentos en los que está buenísimo andar con la cámarita encima.

Cuando las nubes tienen forma de perro

Del viernes, 10 de abril de 2009

¿Nunca jugaste a encontrar formas conocidas en las nubes? Sólo por algunos segundos, las muy caprichosas se pueden convertir en rostros de alegría, en Volskwagen escarabajos, en las manos mágicas, en bebés punk, en señoras gordas mirando la TV y, con un poco de suerte, en el pato Donald. Esta es un perro. Gordito. Está clarísimo, ¿no?

Una esquina (II)

Del jueves, 9 de abril de 2009

A pesar de mis suposiciones, una foto que alguna nochecita hice en una esquina, en el momento en que pasaba un colectivo, con prolongada exposición, obtuvo cierta notoriedad. Se ganó una buena cantidad de comentarios y hasta salió en Rosario3.com (gracias, Pelado). El espíritu de esta es el mismo, no ganar notoriedad pero sí intentar retratar la velocidad del ómnibus, sólo que esta vez la lluvia que recién terminaba de caer le dio un tono más romanticón.

Pose intelectual

Del viernes, 20 de marzo de 2009

Ningún perro es bueno posando. Los fotógrafos (o al menos los que intentamos parecernos a uno) los ven correr, sentarse, comer, jugar, poner cara de perro apaleado, y cuando hacen clic el maldito decidió cambiar la pose. Esta vez, Tekila eligió un gesto intelectual. Se agradece.