Siesta

Del miércoles, 10 de septiembre de 2008

Tekila es mi modelo favorita. En rigor, es el único ser vivo que (a veces) se presta a mis fotografías. La luz y la pose eran inmejorables, aunque el entorno no acompañaba. Elegí un plano cerrado, apostando a que se iba a entender todo y se iba a intuir lo que no se veía. Se entiende, ¿não?

Pasos en el césped

Del martes, 9 de septiembre de 2008

Es fácil imaginarse cómo caminaba sobre el césped este pájaro. Eso es lo que me gusta de esta foto. Eso y que el césped parece un Van Gogh. Pura fortuna: esa pata en el aire, esa luz, esos tonos, ese momento único no lo elije el fotógrafo. Debe ser la comprobación de que la Madre Naturaleza, si es que realmente existe, a veces nos da una mano a los que nos gusta ir por la vida con la camarita.

Al solcito

Del lunes, 8 de septiembre de 2008

Sí, el mismo día (un instante más tarde), el mismo sol, casi la misma gente. Pero la pose del perro se ganó la foto.

Lectura en la plaza II

Del domingo, 7 de septiembre de 2008

Ya escribí todo lo que tenía para escribir acerca de un niño que va a la plaza a leer. Pero esa pose (tan única, tan típica de los más chicos) es pura ternura.

Lectura en la plaza

Del sábado, 6 de septiembre de 2008

Encuentro fascinante que un chico vaya a la plaza a leer. No a jugar en las hamacas, a riesgo de romperse la cabeza; no a revolcarse en el césped, ensuciando la ropa sin culpas como sólo los más pequeños pueden hacerlo; no a patear una pelota, ni a trepar a un árbol, ni a tirar piedras a un charco, ni a llenarse los bolsillos de arena. No, a leer. Es raro, fascinante y estimulante.

Yo jamás lo hubiera hecho de niño.

Natural - neón

Del viernes, 5 de septiembre de 2008

Sí, es casi una mancha por acá y otra manchita más allá. Una luz amarillenta horrible en una escena oscura, apagada, tenebrosa casi. Pero me encanta ese dibujo en la luna (casi que lo imagino a Neil Armstrong sin palabras, aquél día) y me encanta también ese cable casi imperceptible sosteniendo el farol, esa condición indispensable para hacer flotar una luz por sobre la calle.

¿Qué me pongo?

Del jueves, 4 de septiembre de 2008

Este blog no pretende (ni por asomo) convertirse en referente de modas ni marcar tendencia alguna (válgame dios). Pero un mínimo de dignidad es imprescindible a la hora de salir a la calle. Me gusta vestir simple, algo descuidado, sin contemplar combinaciones de colores ni prestar demasiada atención a las miradas inquisitivas. Pero esta moda de vestirse de manera tan chocante y desagradable... Mis abuelos decían lo mismo, ¿no?

Chek your head

Del miércoles, 3 de septiembre de 2008

Sí, chek se escribe con "ck", queda muy feo así, verdaderamente una patada en las bolas. Me gustaron los colores de la pared, la parada de taxis retorcida, la frase y la firma tan alá Bronx, la puerta antigüa y la consigna modernosa. Sí, me gusta mucho esta foto... creo que también se va para Flickr.

Luces de la (pequeña) ciudad

Del martes, 2 de septiembre de 2008

Rosario es muy pequeña. Podrá tener muchas cuadras para allá y muchas para allá, pero todos los días se me hace un poco más chica. Veo a esta esquina como si se tratara de una esquina de pueblo, la luna asomada, esos faroles tan deprimentes, los autos todos juntitos yendo hacia el este. No puedo evitar sentir a Rosario como un lugar triste, melancólico. Y cada vez más chiquitito.

Al acecho

Del lunes, 1 de septiembre de 2008

Tekila nunca pierde las esperanzas de capturar una presa. Encuentro conmovedora la imagen de cazador-víctima en el mismo plano, cada uno en su tercio correspondiente de la foto. Claro que no sería la primera vez que Tekila logra satisfacer su instinto asesino. Ni tampoco sería novedoso que se coma una paloma de un solo bocado...